La terapia craneosacral es una terapia «manual».
Para el tratamiento, normalmente te tumbarás en una camilla y experimentarás el toque muy ligero de las manos del terapeuta.
Puedes sentir una profunda sensación de relajación y posiblemente percibir calor, hormigueo, pulsaciones u otras sensaciones.
Los efectos pueden ser tanto físicos (como dolor de espalda, migraña o trastornos digestivos) como emocionales (como ansiedad o depresión).
Este método activa el proceso de autocuración del cuerpo, lo que permite también curar traumas.










